La historia de Bonhaus no empieza en un estudio de arquitectura.
Empieza en una decisión.
Hacía dirección de obra. Buenos proyectos. Pero no eran mis proyectos.
Paula, mi mujer, es de Chascomús. Salimos sorteados en el Procrear — un crédito que te prestaba el 100% de la construcción. Teníamos dos opciones: Zona Norte de Buenos Aires o Chascomús. Queríamos tener familia. Y dijimos: nos animamos.
Con el ahorro que teníamos compramos un terreno acá. Y empezó todo.
"Yo nunca había construido en steel frame. Había hecho cursos, había leído. Pero nunca había armado una estructura completa. Y dije: lo hago yo. Con mis manos. En mi casa voy a aprender."
Compré las herramientas con el anticipo del Procrear. Tenía un Peugeot 206 XS que lo cargaba con materiales desde Buenos Aires y los traía acá todos los fines de semana. Me pasé un fin de semana entero cortando maderas para el encofrado en el garage del edificio donde vivíamos en Capital. Usaba la cochera como depósito. Pobre auto.
Mi idea era hacerla solo. Compré prensas de mano, imanes para trabajar sin ayudante. Pero a las pocas semanas me di cuenta que necesitaba ayuda. Contraté un chico, después otro. En la semana yo volvía a trabajar en mis obras en Capital, y los fines de semana seguía con la casa acá.
Fue duro. Nos fuimos a vivir con nuestro hijo de meses a la casa de mis papás casi un año. Después otro año en la casa de los papás de Paula, ya con dos hijos. Pero no paré.
Cuando terminé mi casa, empecé a publicar fotos en Facebook. Y ahí llegó el primer cliente — un arquitecto con una obra de steel frame parada porque la estructura estaba toda mal. Yo se la arreglé. Después llegó otro. Y otro.
Antes trabajaba desde mi casa. Mi suegro me prestaba un espacio en un depósito. Tenía que desarmar y armar todos los días. Y de ahí me robaron herramientas dos veces.
La única forma de asegurarme el stock de materiales era tener un lugar propio. Costo fijo alto, sí. Pero cambió todo: acopio, herramientas a mano, un lugar profesional que genera confianza cuando un cliente de Buenos Aires viene a visitarnos antes de empezar la obra.
Hoy el 80% de nuestros clientes vienen de Capital Federal y zona sur del conurbano. Muchos están pensando el mismo cambio que yo hice hace 13 años. Y por eso puedo acompañarlos de una manera que muy pocos pueden: no solo a construir su casa, sino a entender todo lo que implica hacer ese salto.
Desde los primeros años del steel frame en Argentina, formamos parte de su comunidad. Dos momentos que lo muestran. En 2014 hicimos el curso de steel frame de Consul Steel — uno de los primeros en Argentina. Y en plena obra, un proveedor de materiales nos filmó en el trabajo.
Hablamos de si conviene mudarse o hacer casa de fin de semana. De qué barrio elegir según el estilo de vida. De cómo son los trámites en Chascomús. De cuánto tarda realmente una obra. Porque yo ya pasé por lo que ellos están pasando. No es un discurso de marketing — es lo que viví.
Sin compromiso. Sin formularios complicados. Una charla para entender qué necesitás y si podemos ayudarte.
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